Has pensado....

: : : ―Deberías ver los ojos de Axel ―contesté dándole la espalda mientras caminaba hacia la ventana que (no fue ninguna sorpresa) estaba cubierta por tablas.
«Incluso tú llorarías al ver esos ojos.» : : :

sábado, 31 de diciembre de 2011

Despierto con estragos...

Veinticinco años... y el festejo fue todo un éxito.

Aunque amanezco con unos cuantos estragos a causa del alcohol (supongo que no te das cuenta qué tan embriagado estas... hasta que despiertas con un maldito dolor de cabeza y una sed insaciable), estoy muy contento por haber festejado con mis amigos y con el amor de mi vida mi cumpleaños.
Gracias a todos y saludos...

¿Ya listos para la fiesta de año nuevo?

viernes, 30 de diciembre de 2011

El club

Tenía guardado este escrito desde hace varias noches. Por fin lo edité y ahora lo publico.
Se trata de un grupo de caballeros ingleses, en los mil ochocientos, que justamente deben permanecer ocultos para hablar libremente.
"El retrato de Dorian Gray", la famosa obra de O. Wilde, me inspiró para realizar este corto y ameno diálogo entre varios amigos que hablan a cerca de cierto chico capaz de despertar los deseos de hombres y mujeres.
Espero que les agrade.

******************

Siempre he adorado la forma de ser de David: libre, confiado y aventurero. Atrevido. Osado. Siempre me ha parecido de lo más cautivador y seductor.
Sus ojos son aguas profundas, imposibles de navegar, incontrolables e indomables. Sus labios como fuego, capaces de hipnotizar a cualquiera, pero igual de destructivos y mortales. Tiene conciencia de su poder, del enigma que ejerce sobre todos nosotros, y eso lo hace aun más irresistible.
Incluso para aquellos que llevan una vida de virtudes, alejados de los pecados que cometemos cada noche, David resulta simplemente irresistible. La viva imagen de nuestros atormentados deseos, prisioneros de los prejuicios. Es la necesidad total, el deseo de nuestro selecto grupo de artistas y filósofos.
También, de todas las mujeres que llega a conocer. No hay una sola alma que no sufra con el hechizo de sus encantos, o la enloquecedora suavidad de su piel cuando está desnudo.
David era un hombre ejemplar, amaba el vino y amaba compartirlo con quien el deseara: hombres y mujeres, todos sin distinción.
Naturalmente, no podíamos hablar en voz alta y confesar que todos lo deseábamos en nuestros lechos, o inmediatamente sufriríamos las consecuencias de la deshonra familiar y la pérdida de todas nuestras herencias; sin embargo, dentro del propio Instituto, existía un lugar donde podíamos hablar sin censura, un lugar donde dejábamos correr nuestros ardientes pensamientos de lujuria y deseo, un lugar donde no importaba lo que dijéramos, aquello quedaría sepultado para siempre en las promesas de solidaridad y secrecía. Le llamábamos: el club.
—Resulta simplemente inaceptable —alegó John mientras nos relajábamos aquella tarde en los baños repletos de vapor.
—Eso lo dices porque bien quisieras ser tú el que estuviera en lugar de la viuda de Sinclair, querido John.
Todos reímos cuando Marc dijo aquellas palabras que coincidían con nuestros pensamientos. Sabemos que se lo dijo a nuestro gran amigo, sin embargo todos coincidimos con él. Todos deseábamos estar en el lugar de la anciana.
—Ciertamente no lo digo por eso, mi gran amigo. Tan solo me parece que es un genuino desperdicio de talento, sin mencionar de cuerpo y figura, que el joven y exquisito David pase sus días al lado de quien pudiera ser su abuela, y seguramente Fred está de acuerdo con esto.
John tenía razón en ese aspecto, yo estaba de acuerdo con él. Había otras mejores maneras, y más placenteras compañías, con las que el delicioso David pudiera entretenerse.
—Tal vez no es tan caritativo como piensan caballeros —el siempre oportuno comentario de Will no se hizo esperar y todos guardamos silencio para escucharlo atentamente— todos conocen a la hermana de mi Padre, Lady Black. Pues bien, como también saben, ella y mi madre tienen la misma edad y congenian bastante bien. Tal es el caso que, hace unas cuantas noches, mi tía y mi madre venían de casa de la duquesa de Orión, cuya finca se encuentra dos números abajo de la de la viuda de Sinclair.
—Al grano Will, tu chismorreo dura más que el sermón del Cardenal.
—Pues bien, ambas damas lograron percatarse, mientras pasaban por la puerta del servicio de la mansión Sinclair, que nuestro deseable David entraba al jardín, acompañado de algún caballero de nuestra edad, según dijo mi madre y fue confirmado por mi tía, tomado fuertemente del brazo de su misterioso acompañante.
—¿Por alguien de nuestra edad? ¿De quién?
—Lo ignoro —contesto Will, mientras tomaba un trago de su brandy.
—Pues bien, estamos seguros que no era la viuda de Sinclair.
—¿La señora tiene nieto, no?
—Claro, el joven Chester Wilcocx, hijo de Lord y Lady Wilcox, ella hija del difunto Lord Sinclair.
—Querido Fred, eso haría al exquisito muchacho primo tuyo, ¿no es así?
—Así es Will, y puedes olvidarte de que lo presente... Sé que solo le romperás el corazón, tal y como lo hiciste conmigo.
—Y conmigo —secundo John, a quien se le unió Marc.
Todos los que estábamos ahí presentes lanzamos unas agradables carcajadas, cada uno de nosotros mientras, seguramente, recordábamos las locuras que habíamos hecho al lado de Will. Exquisito.
—No, no. Tranquilo, no era esa mi intención, simplemente señalaba este hecho para destacar que la viuda de Sinclair es, en realidad, pariente tuyo.
—Oh mucho me temo que es lejana y no estoy familiarizado con sus actividades eróticas desde que Sir Sinclair murió. Lo siento caballeros pero no puedo ayudarlos con este misterio.
—Así que no sabes quien es el misterioso acompañante de nuestro David —sentenció uno de los muchachos.
—Me temo que no.
—Seguramente ha de ser el hermoso nieto de Sinclair, tu primo Fred. Es majestuoso, hermoso y lleno de gracia, como todos en tu familia claro, pero es simplemente hermoso. Me gustaría pintarlo en alguna ocasión, eso si está bien con él, por supuesto.
—No pudiera decirles si es él o no caballeros. Aunque lo supiera —pero sí lo sabía… sabía que no era mi primo el que acompañaba a David.

Happy Birthday!!!!

¡Veinticinco años!
Un cuarto de siglo... ¡Y POR TODOS LOS QUE FALTAN!

Corría el año de mil novecientos ochenta y seis, un treinta de diciembre, al rededor de las ocho de la noche, en algún piso, en algún cuarto, de algún hospital de la ciudad, nació un pequeño... no tenía poderes especiales, no venía a iluminar o a salvar al mundo... nació para compartir sus sueños, para alcanzar sus anhelos y ser feliz... y hasta este momento, me alegra decirles que está realizando su misión (no siempre con sonrisas y felicidad, sino en ocasiones con problemas y llanto...), para lo que fue enviado a este mundo... para ser feliz.

Gracias a todos mis amigos, mi familia, compañeros de trabajo, conocidos que para bien o para mal se han topado conmigo y yo con ellos en este viaje maravilloso que llamamos vida. Gracias a todos ustedes por tenderme una mano cuando la he necesitado y por brindarme solamente una sonrisa cuando -sin saberlo- lo he necesitado más.
Gracias por todo.

A ti, amor mío, hermoso regalo divino, gracias por caminar a mi lado. Gracias por extenderme un abrazo cuando he tenido frío y gracias por regalarme lo mejor que he podido pedir: el amor. Gracias por tu compañía, por hacerme reír, por acompañarme mientras lloro, por estar a mi lado en mis derrotas pero también en mis triunfos. No tengo más palabras que decirte, que puedan siquiera acercarse lo más mínimo a todo lo que siento, más que TE AMO. Eres lo mejor de mi vida, lo que deseo cada día que despierto y lo que sueño cada noche. Eres... mi vida.

Joyeux anniversaire
pour moi
A festejar en la noche!!!!

jueves, 29 de diciembre de 2011

Nothing else matters y la despedida...

Uno de los regalos que recibí este año fue el disco y el DVD del concierto de Shakira en París. La verdad es que la selección de canciones fue genial. El concierto es estupendo y me gustó, particularmente, el cover que hace de "Nothing Else Matters", de Metallica junto con la de La despedida (canción que aparece en la película "El amor en tiempos del cólera").

Les dejo el video para que puedan verlo...

Saludos

Colección de relatos homoeroticos 2011

No había tenido la oportunidad de publicar esta maravillosa noticia.

La Colección de relatos homoeróticos 2011, por fin está disponible. Hace unos cuantos días me enteré de que la colección ya estaba disponible en línea y... ¿cómo describo la emoción que sentí cuando me enteré?
No lo sé, supongo que fue igual a cuando recibí mi título de abogado, o como cuando HZ y yo celebramos nuestro primer o quinto aniversario, o como cuando recibí mi base en el Poder Judicial. No lo sé, probablemente no pueda explicar cómo me sentí en esa ocasión pero recuerdo que sonreí y sonreí. Mientras manejaba de regreso a mi casa, mientras esperaba con ansias que la computadora se encendiera y cuando veía en mi pantalla el archivo.
Fue una maravillosa sorpresa para mí, mi primer trabajo publicado... simplemente no podía creer que un cuento mío estaba en una colección tan trascendental como esta.

Gracias a todo el equipo de edición, gracias a todos los que prepararon el trabajo y simplemente se encargaron de todo...

Espero que tengan la oportunidad de leer esta colección, tiene trabajos bastante buenos, y que disfruten terminarla, como nosotros disfrutamos elaborar nuestros relatos.

¡Saludos a todos!

Título: Relatos Homoeróticos 2011
Género: Varios
Idioma: Español
Diseño de la portada: Khira
Características: tamaño: 6.14" x 9.21", tapa blanda cubierta a color.

Edición en eBook GRATUITA:

CLIC AQUÍ
Enlace

martes, 27 de diciembre de 2011

Twins and a transgender

Terminé de leer esta interesante publicación en uno de los blogs que sigo con regularidad.

Es acerca de dos hermanos gemelos, Wyatt y Jonas, que después de un pesado camino Wyatt ahora es Nicole.

Resulta bastante interesante, y pues... les dejo la liga, para que den su propia opinión al respecto.

Saludos!

The Closet Professor

lunes, 26 de diciembre de 2011

Media noche y falta de inspiración

Son las 00:15 horas del lunes veintiséis de diciembre, justo estoy sentado en la sala de mi casa, frente al árbol de Navidad, con sus lucecillas encendidas, con una taza de té a mi lado y debo decir que mi intención era continuar con la historia que comencé a escribir hace ya algunos meses. Le Marais es la historia de un chico que trabaja en las calles de cierta ciudad desconocida, cuyo nombre no plasmo en sus párrafos, y que aprendió el arte de la prostitución en París, Francia.
 Por algún capricho, por alguna idea que tiene en cuanto sale de la preparatoria, se embarca en un viaje, primero a Londres, con una falsa idea de pasar una semana en casa de su tía. Sin embargo, jamás llega a casa de la hermana de su madre y en lugar de esto se hospeda en un cuarto por toda una semana. Su intención es conocer y explorar el mundo (deseo sumamente común entre los jóvenes, ¿Quiénes de nosotros no soñamos alguna vez en viajar por todo el mundo, conocer costumbres, probar comida, conocer personas?), pero inmediatamente se da cuenta que no podrá realizar su sueño… el mundo es demasiado grande para un joven de diecisiete años.
Así pues, la noche antes de que deba regresar a casa, resignado decide bajar a tomar algunas cervezas en un bar local. Dentro, conoce a cierto personaje que cambiará su vida para siempre.
Jean-Luc, el excéntrico y casi andrógino sujeto que está sentado frente a la barra resulta ser un exquisito francés que se dedica a brindar compañía sexual a quienes lleguen a solicitarlo. Sin embargo hay algo sumamente peculiar y cautivador en Jean-Luc, que es precisamente lo que engancha a nuestro joven protagonista: su exclusividad en el mundo de la prostitución.
Es egresado de una de las universidades de París donde estudió arte y filosofía. Sus clientes varían en cuanto a profesiones y van desde altos miembros de la iglesia hasta importantes políticos locales y de la Unión Europea. No acepta las invitaciones de aquellos que solamente quieren unas cuantas horas de contacto carnal, sino que también Jean-Luc toma algo de sus clientes: la cultura, la información, el poder de alcanzar las más elevadas esferas de las clases sociales que hacen girar este mundo.
Entonces, después de aprender de Jean-Luc —y después de su inevitable muerte—, el personaje principal regresa a casa a traer el legado que su mentor le dejó: el arte de la prostitución.
No se considera un prostituto cualquiera, es más que eso, es portador de compañía, de comprensión y consuelo. Es oídos, ojos, labios y cuerpo, según las necesidades de su cliente.
En una determinada noche, en la esquina donde siempre se le veía, se acerca cierto sujeto que lo invita al complejo de departamentos más lujosos de la ciudad. El muchacho acepta y acompaña a su nuevo cliente hasta lo alto de una de las torres. Dentro, descubrirá que este cliente en particular no desea alocadas experiencias sexuales y dar rienda suelta a sus fantasías enfermas y retorcidas, sino que simplemente desea hablar.
Pasan días, semanas y meses y simplemente lo contrata para hablar. Quiere que le cuente cómo fue su vida en París, quiere saber cómo aprendió todo lo que sabe y quién fue la criatura tan culta y docta en temas tan interesantes como el arte, la filosofía o la política. Desea saber qué clientes tuvo, qué lugares conoció. En fin, desea que le cuente la aventura de su vida que comenzó a los diecisiete años.
En resumidas cuentas —muy resumidas—, de esto se trata esta nueva novela que quiero realizar, pero hoy… veintiséis de diciembre a las 00:30 horas, me resulta endemoniadamente imposible poder escribir párrafos enteros y coherentes.
Quiero encontrar la inspiración y avanzar con esta historia… pero no puedo encontrarla, parece que esta noche no podré trabajar en esto.
Espero continuar pronto con el desarrollo de esta historia.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Felices fiestas '11

En estas fechas decembrinas, reunámonos para celebrar los momentos más importantes de nuestras vidas. Reunámonos para compartir sonrisas, recuerdos, abrazos y deseos de bienestar y felicidad a todos los que comparten con nosotros el pesado, pero gratificante, camino de la vida.
Reunámonos con aquellos que significan algo para nosotros, con aquellos que nos hacen ser mejores personas, aunque en ocasiones nos obstinemos en mostrarnos fuertes y fríos, calculadores. Rodiémonos de quienes alegran nuestros días, hacen más fáciles y sencillas nuestras noches y de aquellos quienes nos auxilian en el momento en que más lo necesitamos; tengamos cerca a las personas que requieren de nuestro apoyo y de un apretón de manos. Démosles hoy y siempre ese apretón, ese abrazo fuerte o ese beso reconfortante en la mejilla.

Les deseo a todos los lectores de este blog, a todos mis amigos, a mi familia, al amor de mi vida, a todos... felices fiestas, feliz Navidad y feliz Hanukka.


Que se diviertan con sus regalos...

sábado, 24 de diciembre de 2011

Santa Baby

Por aquello de que sea real...

Santa Baby:

¿Qué le pedirían a este Santa?


¡No se ataquen que de seguro no se han portado del todo bien este año!
Para estas fechas decembrinas, días de fiesta y convivencia con la familia y amigos, momento de cercanía con todos los que tienen un lugar muy especial en nuestro corazón; en estos días en que no importa la religión que profesemos, en estas fechas en que el Espíritu de la Navidad representa la alegría y la dicha de estar reunidos y convivir alegremente...
En estas fechas:

¡FELICIDADES!

Les deseo a todos dicha, alegría, salud, amor. Disfrutemos de la compañía de todos los que nos rodean, olvidemos rencores pasados y abramos los ojos para contemplar un mejor mañana.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Maldita la hora

Maldita la hora en que te espero,
aferrada a mantenernos separados por largos y tormentosos minutos.
Interminables minutos.

Maldito el frio de la ciudad que parece que es el de mi corazón,
aunque pienso que eso es imposible, mi corazón arde de deseos de verte.

Maldita la hora que no llega, en que he de tomarte entre mis brazos y bese tus labios.
Maldita sea.

Maldita oscuridad que no me ayuda a tranquilizarme y esperar tu llegada tranquilo.

Bendita la hora en que te veo doblar la esquina, bendito el frio de la ciudad pues corres a mi lado, bendita la oscuridad de la calle pues al fin puedo besarte tranquilamente después de todo un día de espera, y decirte TE AMO.

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La belleza de la vida la encuentras en la misma vida

Manos de artista

No hay algo más delicioso
que sentir el tacto de las manos de un artista sobre tu piel.

No hay nada más enloquecedoramente erotico que tus manos...
Tus manos de artista.
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La belleza de la vida la encuentras en la misma vida

jueves, 22 de diciembre de 2011

Reflexión (segunda parte)

[...]

Recuerdo que en alguna ocasión, hablábamos precisamente de estos temas y afirmaba que la filosofía budista también tiene sus puntos de oportunidad. Me refiero a que en ocasiones parecen asumir posturas de desinterés total hacia todas las cosas que suceden a su alrededor. Asumen posturas de un completo desentendimiento, sin interesarse por las situaciones que se presentan ya que eso significaría —el involucrarse emocionalmente— traer más sufrimiento a nuestra existencia puesto que aquella situación existirá a pesar de nuestra manifiesta oposición.
En este aspecto, considero que no debemos enfrascarnos en el interminable deseo de eliminar el sufrimiento de nuestras personas, ya que al no tener éxito de igual forma estaremos en un constante estado de sufrimiento.
Por lo tanto, para responder a la pregunta con la que comencé esta reflexión, debería decir que las enseñanzas budistas, milenarias, transmitidas por generaciones y que llegan hasta esta parte del mundo, significan más que solamente ser pacientes y pasivos ante numerosas situaciones; significan, entonces, una invitación a mantener un equilibro interno y un balance con nuestras emociones, pensamientos y sentimientos.
Podemos alcanzar un nivel espiritual de tranquilidad y confort si aprendemos a controlar nuestros pensamientos y nuestros impulsos.
Significan que la realidad es la realidad y no alguna fantasía que nos empeñemos en crear. Si algo no debe ser, no será; sin embargo, esto no significa que deje de importarnos porque simplemente no podrá ser de otra manera, sino que debemos aprender a convivir con esas pequeñas espinas que tienen todas las rosas y tomarlas como parte de la belleza misma de la flor.

Reflexión (primera parte)

¿Qué significan para aquellas enseñanzas que se impartieron hace miles de años por cierto personaje, príncipe hindú que quiso eliminar el sufrimiento del ser humano?
La práctica budista —ya sea desde los laicos o con los religiosos comprometidos a ésta— se centra fundamentalmente en ciertos principios éticos que se resumen en cinco puntos, cuya característica principal es que son guías o caminos a seguir y no imposiciones (una de las diferencias, entre muchas otras, con las religiones occidentales).
Estos puntos son:
1.      Respetar la vida (incluye TODO tipo de vida)
2.      No tomar lo que no me es dado
3.     Mantener una conducta sexual correcta (punto delicado y controversial desde el momento en que nos preguntamos ¿qué entendemos por correcto? En relación a este precepto, la práctica budista prohíbe a sus monjes cualquier conducta sexual, por lo tanto solamente nos resulta aplicable a los laicos —esto, al menos, de manera muy genérica—. En cuanto a la conducta sexual correcta, se ha dicho que se entiende por incorrectas aquellas relaciones que causan dolor o sufrimiento a uno mismo o a otra persona directamente involucrada en dicha relación. De ahí en fuera entendemos que cualquier relación que esté distante a causar algún daño a sus intervinientes, resulta una conducta sexual correcta).
4.      No hablar de manera dañina (referente a las mentiras, injurias, calumnias y demás conversaciones simplemente banales o inservibles para la persona y su espiritualidad).
5.      No tomar intoxicantes. Existen varias posturas, atendiendo a las numerosas escuelas budistas que existen, en cuanto a cuáles son las sustancias intoxicantes. Algunos refieren que son aquellas que alteren el funcionamiento normal del organismo (drogas, nicotina e incluso el café); sin embargo, otras escuelas argumentan que son aquellas que no se encuentran autorizadas expresamente por regulaciones públicas y que además de una alteración producen daños irreparables al organismo (un claro ejemplo serían las drogas que son ilícitas). Sin embargo todas estas variantes arriban a un punto de convergencia: el uso de cualquier droga, en exceso, atenta contra este principio.
Éstos son los cinco principios éticos que contempla la práctica budista; aunque, además de cumplirlos a cabalidad, considero que la obligación de cualquier seguidor de esta filosofía —me refiero a los laicos— va más allá de estas cuestiones y se traduce en la necesidad de encontrar un punto medio, un equilibrio en los actos que realizamos cotidianamente.
Resulta bastante difícil, por ejemplo, no hablar de manera dañina puesto que en nuestro diario existir convivimos con otras personas e irremediablemente hablamos pestes de quienes nos rodean (especialmente en la cultura occidental donde estamos tan inmersos en nuestros asuntos y nuestro trabajo que simplemente nos olvidamos de los demás).
Encontrar un punto medio, entonces, resulta lo más cercano a una correcta aplicación de la filosofía budista a nuestra existencia. Todo se resume en ello: debemos mantener un punto medio para encontrar un balance natural de las cosas.
[...]

Proceso...

El proceso de escritura es un ritual sagrado.
Ojalá pudiera sentarme frente a la computadora y comenzar a escribir, como si fuera algún reflejo automático e inconsciente de mi organismo. Ojalá todo operara de esa manera.
Desafortunadamente, en mi caso al menos, para escribir necesito que se den ciertas condiciones ideales; ciertos “preparativos”, si hemos de llamarle de alguna manera.
Son pequeños detalles, de las cosas más simples y deliciosas, que precisamente por su pequeñez se convierten en lo más importante al momento de la creación literaria.
Preparar una taza de café, con tres cucharadas de azúcar y crema; o de té, ahora con mis costumbres budistas recién adquiridas.
Arreglar el ambiente, con la música adecuada, es esencial. No puedo escribir tragedia mientras escucho a Lady Gaga o Alejandro Sanz o Shakira. No puedo escribir de amor y eterna felicidad si escucho el Réquiem de Mozart… (bueno, tal vez esto último sea un poco más factible).
La comida.
La comida resulta más que necesaria. En muchas ocasiones, incluso cuando estaba a mitad de mi tesis de licenciatura, necesitaba estar en un lugar donde hubiera comida (o más bien que en donde fuera que estuviera debía haber comida) de preferencia algo que se pueda utilizar como botana o fácil de consumir (un plato fuerte estorba al momento de consultar libros o simplemente escribir); también un postre es agradable y aceptable a la hora de la redacción (el azúcar ayuda, según tengo entendido).
En lo que a mí respecta, todos estos preparativos para escribir relajan y despejan mi mente y así no interrumpir el torrente de inspiración.
Los sonidos en espacios públicos (restaurantes o cafeterías) también me ayudan a relajarme: el sonido de los cubiertos en los platos o de la cuchara al mezclar el café.
Tengo siempre a la mano mi libreta de apuntes en donde, completamente en desorden, anoto las ideas que habré de poner en el cuento o en el capítulo. Limpio mis lentes… y comienzo a teclear.
Como dije, es todo un ritual sagrado.



Foto

Hay algo increíblemente sensual en esta fotografía...
Realmente desconozco qué es, pero me encantó. Tal vez el contraste de luz, de negro y blanco, no lo sé.
Espero que les guste.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Caminar

Caminé toda la noche, a la orilla del mar,
el trazo de mi caminar se marcaba detrás de mí
suaves marcas en la arena, debajo de mi peso
marcaban mi avanzar.

Percibí el aroma salado, el viento fresco en mi rostro
la caricia del mar movía mi cabello,
caminé toda la noche, deseando encontrarte.
deseaba encontrarte a la orilla del mar.

Pasé desapercibido, amante de estrellas y olas,
arena y espuma. Amante de rocas y agua…
deseé encontrarte en las profundidades,
donde solo pudiera escuchar tu voz.

La mortalidad del mundo no reparó en mi caminar,
ligero y animado. Te busqué, incansablemente,
hasta el final…
el sol llegó y continué mi búsqueda.

Quizás, solo tal vez, al próximo ocaso
caminaré toda la noche, a la orilla del mar,
buscándote incansablemente… hasta encontrarte.

martes, 13 de diciembre de 2011

¡Comienza la fiesta!

Como parte de las actividades en la época decembrina… comenzamos con la decoración de la casa y el tradicional árbol de Navidad.

¡Les deseo sinceramente felices fiestas a todos!


Disfrutemos con todas las personas que están a nuestro alrededor, sonriamos y bebamos de la felicidad que nos da el estar juntos.

Disfruten las imágenes de estos próximos días…



To do list

Pasó una semana de guardia. Después de aplicar exámenes finales a mis alumnos, de levantarme temprano, cubrir turnos en la mañana y el fin de semana; hasta que, por fin, lo digo como cuando entregas ese último trabajo final en la facultad, puedo ocuparme en emplear mi tiempo en mí y en quienes aprecio y amo. En mis actividades y en las cosas que tengo pendientes en la to do list para estas vacaciones.
El tiempo en que salga de trabajar está cerca, el viernes es el último día, y después tengo varias actividades planeadas. Entre ellas, las ineludibles y siempre agradables posadas (al menos tres ya programadas para los próximos días), cumpleaños (dos, uno de ellos el mío) y demás actividades artísticas y de esparcimiento que deseo hacer desde hace mucho, mucho, pero mucho tiempo.
Por lo pronto, lo más urgente, es entregar ya las calificaciones finales a la escuela el día de mañana. Después de eso, la posada de mi trabajo y la particular de mis compañeros del trabajo (sí, otra) para posteriormente la tradicional de todos los amigos que nos reunimos para convivir pacíficamente entre risas, pláticas y vasos con bebidas alcohólicas, sin olvidar la comida: mucha comida.
El fin de semana, el primero de vacaciones, será de fiesta por el cumpleaños de una amiga y compañera de generación en la facultad. Promete ser una festividad tranquila y agradable, habrá que asistir para constatarlo.
Naturalmente la cena de Navidad, el festejo de mi cumpleaños número veinti#$%&/y celebrar la llegada del dos mil doce con un brindis con estos vinos españoles diseñados para nosotros...
Aunque las actividades artísticas son las que más me interesan poner en práctica (no que las demás no sean agradables, porque claro que lo son). Tengo planeado, primero, continuar con la publicación de este blog que justamente está en su mes de aniversario. Necesito continuar con la redacción de la novela que estoy escribiendo Le Marais.
Al respecto de este punto, seguí unos cuantos consejos de la talentosa Nimphie Knox en una de sus publicaciones anteriores al respecto de redactar, luego imprimir y corregir. De la novela tengo ya editados la introducción y los dos primeros capítulos así que continúo con la escritura y posteriormente con su edición.

Otra de las actividades que tengo planeadas, y que recién acabo de comenzar, es la creación de un libro de poesía homoerotica, que calculo me resultará un poco difícil ya que la poesía definitivamente no es mi fuerte, sin embargo decidí darme la oportunidad de adentrarme en ese aspecto de la literatura, por lo pronto el primer poema está listo y esperemos que lleguen muchos más…


En otros aspectos, en tanto a la fotografía vi algunos videos (tutoriales de fotografía) que me ayudaron a comprender mejor los trucos de este hobby; por lo que también está en mis planes perfeccionar el arte de la fotografía.

Por último, pero no por eso menos importante, naturalmente tengo varios libros en espera de leer. El actual (que desafortunadamente no he podido concluir) Fuego en el paraíso, espero terminarlo.

Sé que son planes bastante ambiciosos, y tal vez numerosos, para solamente quince días de vacaciones, pero bueno… haré el intento.

¡Saludos y felices fiestas!

lunes, 5 de diciembre de 2011

Continúa la celebración

Amor:

Sé que probablemente ya pasó el tiempo, aunque no importa, solamente quería decirte de nueva cuenta:


¡Felicidades!
Continuamos con las celebraciones...
¡es diciembre y falta mucho por vivir!

Semana de aniversario V

La semana pasada fue semana de aniversario para Thadeus y para mí.

Superó todas mis expectativas (que eran bastante altas, dada la larga trayectoria que cinco años dejan a su paso) y no hice otra cosa más que sonreír en toda la semana.
Cada día, al despertar, abría mis ojos y en lo primero que pensaba era que estaba a un día menos de festejar mi aniversario; una idea que me entusiasmaba y a la vez hacía que mi estómago se incomodara un poco (debido a la emoción).
A pesar de nuestros trabajos y las múltiples obligaciones que cada uno tenemos, la semana de festejos resultó ser todo un éxito. El viernes dos de diciembre, día de nuestro aniversario, apliqué exámenes finales y después los califiqué; por fin la prepa terminó y —salvo los extraordinarios— todos dejamos las actividades académicas atrás. Mi trabajo en el Tribunal continuó y afortunadamente pude llegar a tiempo a mi clase de maestría (al menos a tiempo como yo lo había planeado). Posteriormente, comenzamos el verdadero festejo… que baste decir (como una de las pocas frases de Arjona que me gustan) que “le besé hasta la sombra”.

Intercambiamos regalos, miradas y caricias. Fue una noche espectacular.
A la noche siguiente, el festejo con todos los amigos, míos, suyos y de ambos; y con la revelación de noticias extraordinarias. Fue un festejo entre risas y brindis… genial.
Gracias a todos por asistir y compartir con nosotros este momento tan especial. Gracias por acompañarnos en nuestro festejo y extendernos sus manos.

Hice cuentas sobre lo que ha pasado, un pequeño regalo extra de la semana pasada:

Hemos pasado 5 años juntos, o:
60 meses;
260 semanas;
1,825 días;
43,800 horas;
2’628,000 minutos, y
157'680,000 segundos.


jueves, 1 de diciembre de 2011

Semana de aniversario IV

Primero de diciembre.

Iniciamos un nuevo mes con todas las expectativas que esto nos deja. Empezamos diciembre con una gran sonrisa puesto que es el mes de la alegría y las fiestas, y efectivamente, ¡comenzamos con una enorme celebración que se encuentra a menos de veinticuatro horas de distancia!
Estamos en semana de aniversario, y es que en unas cuantas horas se cumplirán cinco años que hemos estado juntos, él y yo —el amor de mi vida— en un caminar que ha resultado, en una palabra, satisfactorio.
No, aunque no puedo resumir todo en esa terrenal palabra, satisfactorio, me resulta imposible reducir a trece letras todas las aventuras que hemos vivido juntos. No puedo acotar a una palabra que utilizamos cuando tenemos una experiencia simplemente agradable. Es mucho más que eso, ha sido una aventura, un sueño, toda una compleja novela que tiene una trama, conflictos centrales y alegrías que superan todas las dificultades que se les presentan a los personajes.

¿Qué me hace caminar? ¿Qué ocasiona que me mueva? Su sonrisa. Sus ojos. Sus besos. Sus abrazos. Sus palabras de cariño. Sus ocurrencias. Su imaginación. Su espíritu. Su sentido de ubicuidad. Su responsabilidad. Su tranquilidad. Su temperamento explosivo. Su corazón. Su cuerpo. Su afecto hacia nuestro perro. Sus ganas de festejar cualquier cosa. Su inteligencia.
Podría continuar y continuar sin detenerme y decir que cada dedo de sus manos y de sus pies, cada cabello y cada vello de su pecho me hacen seguir a su lado. Somos uno, no podemos ser separados; el intentarlo sería como si quisiéramos arrancar las estrellas del cielo. Es imposible.

Seguimos adelante y… pronto será dos de diciembre. Cinco años de luchas, risas, llanto e ilusiones. Cinco años de caricias y besos, abrazos y apapachos. Cinco años…

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Semana de aniversario III

¿Cómo sabes cuando estás enamorad?

¿Cómo te das cuenta que amas a una persona?

Lo sabes cuando comienzas el día y sonríes.

Lo sabes cuando, a pesar del cansancio, suspiras de alivio cuanto envuelves en la oscuridad de la habitación.

¡Lo sabes cuando cantas sin ninguna razón en tu auto!

Te das cuenta cuando al final del día, lo miras a los ojos y le dices que estas enamorado.


martes, 29 de noviembre de 2011

Semana de aniversario II


Quienes aman, comprenden la magnitud de la vida.
Quienes aman, se enredan en la complejidad del amor.
Quienes aman, despiertan con los rayos del corazón,
quienes aman entienden el significado de amar…

A. A. R. G.


lunes, 28 de noviembre de 2011

Sueños de tu voz y alma

Los sueños son el motor de nuestro diario existir.

Nos elevan sobre las turbulentas aguas de nuestra vida y nos animan a seguir navegando, hasta llegar a la tranquilidad de un puerto firme.

Iluminan el oscuro sendero de aquel bosque de locura; marcan el camino como veladoras sagradas.

Uno de mis sueños, en estas frías noches, es tenerte a mi lado para que abraces mis anhelos y reconfortes mi corazón.

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Enviado desde mi oficina móvil BlackBerry® de Telcel

Elevador

Entré a revisar el blog Latin Queer Channel, para ver qué cortos nuevos habían puesto y hace aproximadamente veinte horas pusieron este corto que simplemente me encantó… se los dejo para que comenten, y de paso los invito a que visiten LatinQueer Channel y fomentemos el cine de temática gay.

¡Saludos!


Semana de aniversario

Estamos en semana de aniversario.

A cinco días de cumplir cinco años juntos en este magnífico viaje a través de las aguas turbulentas, mágicas y eróticas de la vida. Delicioso caminar a tu lado, tomados de la mano en la playa del mundo, con la brisa entre nuestros cuerpos semidesnudos. Una alegría incontrolable… saber que pronto cumpliremos juntos un año más.

¡Y los que nos faltan!


sábado, 26 de noviembre de 2011

Tolerancia

Fragmento de un artículo que redacté recientemente, en donde expongo algunas ideas en cuantoa la tolerancia, la comprensión, la paz y la libertad.

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Retomamos un pensamiento que se aclaró en los párrafos que anteceden: la principal característica que nos iguala a todos los seres humanos es que cada uno somos diferentes de todos los demás.
Las diferencias que tenemos —de opiniones, de creencias, de acciones, etcétera—, son justamente el común denominador de todo ser humano que convive en grupos —y sus subgrupos— sociales.
Dentro de este tema, hay un camino que debemos seguir para alcanzar una verdadera libertad. Un solo sendero, empedrado y doloroso, por el que habremos de caminar hasta encontrar la máxima aspiración del ser humano: el ser libre.
Este camino al que nos referimos comienza incuestionablemente con la tolerancia, para así arribar a la comprensión y posteriormente alcanzar ese estado armónico (para muchos utópico) de paz que a fin de cuentas nos hará libres.

Pero, ¿qué es la tolerancia? ¿Qué significa tolerar o ser tolerantes?

...

Blanca esperma resbalando...
por la espina dorsal!

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miércoles, 23 de noviembre de 2011

300


¡300!


Coincidencias...

Anécdota curiosa.

Mientras buscaba los nombres de los protagonistas de aquellas novelas que he leído, para la entrada anterior, justamente tuve uno de esos momentos en los que abres el libro, lees y te encanta lo que lees… en este caso fue:

LOVE
They say opposites attract.
The sun loves to gleam on ice
(before destroying it)

Vampire Thrall, Michael Schiefelbein.
ISBN: 1-55583-728-X, 2003.


Si están interesados en leer más obras de Michael Schiefelbein, les recomiendo Vampire Vow y Vampire Thrall, además de otras series y novelas. Obras intensas, alarmantes, pero sutiles.

Amistad

Aristóteles les explicaba los diferentes grados que admite la amistad, desde la búsqueda personal, el más sencillo, hasta el más puro y complicado; cuando se desea el bien para un amigo por su propia seguridad.

La amistad es perfecta cuando un hombre virtuoso ama el bien en la persona de otro hombre, porque la virtud produce más deleite que la belleza misma y permanece intacta; ni siquiera el tiempo puede tocarla.
El filósofo continuó hablando del valor de la amistad, más allá de las arenas movedizas de Eros.
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Tomé este fragmento del libro que actualmente leo: Fuego del paraíso, de Mary Renault. Como mencioné en una de las entradas anteriores, la historia trata de la vida de Alejandro de Macedonia, hijo de Filipo y Olimpia; y su relación con todos los demás personajes que lo rodean que son sencillamente maravillosos.
Están estructurados con una sencillez que me parece estupenda. Filotas y Tolomeo acompañan a Alejandro —aunque en menor grado, en segundo plano—; Casandro eternamente disgustado con el joven príncipe y claro… su gran amigo, su mejor amigo: Hefestión.
La dualidad Alejandro-Hefestión simplemente me parece perfecta. La lectura no se enfoca en los detalles carnales y eróticos (que pudiera hacerlo bajo una falsa influencia de Eros), sino que se basa en la delicia de la compañía de uno y de otro. Se centra en la relación de amistad que surge entre ellos y que representa la maravillosa unión entre dos hombres. Unión en pensamientos y en opiniones; unión en sensaciones y lágrimas.
Particularmente este extracto, que tomé de un momento donde se encuentran Alejandro y sus compañeros escuchando a Aristóteles, significó bastante para mí. Por muchas razones que probablemente colinden con lo ridículo; sin embargo, probablemente la razón más importante es que, hace ya casi cinco años, él y yo comenzamos un hermoso viaje a través de las aguas de la confianza y la seguridad, y justamente zarpamos del puerto de la amistad. La Amistad, en nuestro caso, fue ese ingrediente especial que nos unió —y que lo hace hasta estos días—.
Afortunadamente me he topado con verdaderos amigos a lo largo de mi vida, que quizás muchos ya no estén aquí; sin embargo, a pesar de que estoy consciente de que la amistad y el amor (o el amigo y la persona que amas) se encuentran ubicadas en esferas distintas, de pronto tenemos la increíble fortuna de que ambos estratos se mezclan entre ellos, aunque sea un poco, y dejan como resultado una relación libre y virtuosa (como lo menciona el filósofo).
Así pues, Alejandro y Hefestión (aunque no me considero un general o alguien que le deba respeto y amor a otro por su jerarquía), Armand y Marius; Paul y Victor; Jason y  Kyle; y muchos, muchos más continuarán su camino… a donde sea que éste los lleve.

domingo, 20 de noviembre de 2011

H. Z.

En esta ocasión dedico esta entrada a una persona sumamente importante en mi vida.

Conocemos su nombre artístico o de farándula, Thadeus, por el blog que solía llevar antes de que se retirara de estos asuntos; sin embargo, firma su trabajo de una manera diferente. En respeto de su privacidad —y hasta que decida si obtiene algún seudónimo, o no—, lo llamaré simplemente H. Z.

H. Z. es un magnífico artista que no solamente se conforma con transmitir sus sentimientos y emociones a través de sus dibujos; sino que ha comenzado a incursionarse en el arte de las letras, quizás ahora de una manera más sincera. Desde hace años comenzó la historia de Thadeus (de ahí su propio nombre en el blog) y ha hecho tachones y borrones en los escritos; ha olvidado el archivo en su computadora, aunque últimamente lo ha rescatado.

Sin embargo, y aunque no demerito su trabajo de redacción —al contrario, lo aliento a que siga adelante—, reconozco que su fuerte definitivamente es el dibujo.

Es por esta razón que el día de hoy hago un pequeño tributo a su maravilloso trabajo con estas imágenes que su mente imaginó y su diestra mano concretó.

Solamente me resta decirte, amor mío, me haces el hombre más feliz del mundo; y a ustedes… ojalá les guste.

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Uno de los personajes de mi novela Manadas

Un regalo de navidad

AMOR, fue un regalo de 14 de febrero

Luis II, ilustración de la novela que juntos tenemos

Luis, el personaje de nuestra novela

MIRADA


MODELO

Particularmente este ángel guarda mucha historia en sus alas.
Digamos que había más de un postor


jueves, 17 de noviembre de 2011

Reflexión

En esta semana
reflexioné sobre
lo más difícil
de ser abogado:
luchar contra la corriente.

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lunes, 14 de noviembre de 2011

De griegos


Entonces Heracles le dijo a Alejandro:

“La inmortalidad del hombre no consiste en vivir eternamente; este deseo nace del miedo. Cada momento que un hombre logra liberarse del miedo es lo que acaba por hacerle inmortal.”

Mary Renault, Fuego del paraíso.

Heracles contra la Hydra.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Compañía

Mi compañía esta noche es el zumbido en mis oídos. Son mis ropas que de despiden un aroma a humo de cigarro y mi cuerpo relajado (o alterado) por el alcohol.

Mi compañía esta noche es el recuerdo de las risas y los múltiples brindis que hicimos por cualquier cosa.

Mi compañía es el recuerdo de los gritos y los cantos de aquellas canciones que tienen un significado, aunque sea minúsculo, para todos nosotros.

Aunque mi mas grata compañía esta noche es, sin duda, el recuerdo de tu sonrisa y de tus abrazos. Simplemente, la mas agradable compañía es tu esencia que me acompaña ahora, debajo de las cobijas.

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martes, 8 de noviembre de 2011

Olvidado II

    Era una tarde fresca y ambos sabíamos que pronto comenzaría a llover. Caminábamos por las calles que estaban cerca del lugar donde me encuentro, aunque ya hacia las afueras del círculo central de la ciudad. Mientras caminábamos reíamos ruidosamente, acabábamos de cenar y las dos botellas de vino, que se quedaron vacías sobre la barra de la cocina, lograron calentar nuestras mejillas y alivianar nuestros cuerpos.
Salimos a tomar un poco de aire fresco y sentí un efecto efervescente nacía en mi estómago y subía hasta mi cabeza. No estaba borracho, simplemente me sentía ligero como el viento, y lleno de vitalidad. De vida y felicidad.
Justamente, en el momento en que pasamos por un pequeño templo un poco descuidado y ya oscuro por la hora, nació en mi interior el deseo de tomarlo de su mano, entrelazar mis dedos con los suyos y así lo hice. Tal vez movido por el vino, pero definitivamente lo hice. La sensación fue electrizante. Sostuve su mano con la mía y la sujeté con fuerza. Entonces la lluvia comenzó a caer.
Acarició nuestros sueños e ilusiones y los hizo florecer como hace con las flores silvestres en el campo. Le dio vida a nuestras experiencias, y en lugar de extinguirlo, avivó el fuego que crecía entre nosotros. Nos encontrábamos envueltos en una capa de fuego mientras a nuestro alrededor caía la lluvia torrencial. Estábamos locos, locos el uno por el otro, pero estábamos juntos y era lo único que me importaba. No había nada aquella noche, más que él y yo, la iglesia, y aquella lluvia que parecía no mojar nuestra ropa —o tal vez a nosotros no nos importó que estuviéramos empapados—.
Después de risas, abrazos y besos regresamos al pequeño cuarto que en ocasiones compartíamos. Me encantaba estar en ese lugar, y aún me fascina. De pronto no había luz, pero las velas siempre son estupendas compañeras. Sus flamas son las hadas más amigables que conozco y sus lágrimas de cera derretida forman esculturas caprichosas movidas únicamente por su magia impulsiva.
Cuando regresamos, ambos abrazados y riéndonos como un par de niños, el ambiente cálido del lugar nos envolvió e hizo que me perdiera completamente en sus ojos. Tiene los ojos más hermosos que he visto, peligrosos y amigables; me dejé seducir por sus manos que recorrían mi espalda y mis brazos como si acariciaran la superficie de algún lago, con delicadeza y de una forma sutil.
Me acercó a su rostro, me tomó de la cintura y acercó mi cuerpo al suyo. Quise cerrar mis ojos pero no deseaba privarme de la belleza de su rostro. A fin de cuentas dejé mi vista en negro y disfruté cada caricia, de cada beso y de cada gemido que me brindaba. Eran mis regalos, era su tributo para mí. Debía entonces compensarle con algo, pero ¿qué?
Después, tomó mi mano, se apartó un poco de mí y con apenas un susurro me pidió que lo acompañara. Entramos a su habitación. Un lugar bastante acogedor que en ocasiones —para nada escazas— fungió como escenario para nuestros bailes seductores y para aquellos actos que le competen solo a la naturaleza propia del ser humano. No, a la propia del hombre.
Un cuarto que aquella noche terminaría oliendo a pintura derramada sobre un lienzo, a sudor y semen dispersos por las sábanas rojas de la cama.
Con un poco de fuerza en su petición, pero sin perder sus modales, me pidió que me quitara la ropa y me recostara en la cama. Con una sonrisa ansiosa, accedí a su petición.
Recuerdo que inmediatamente comenzó a preparar sus herramientas. El aroma a pintura no tardó en inundar el cuarto.
Mi piel estaba fresca y toda la ropa mojada yacía en la esquina, junto a la puerta. De pronto un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y se depositó en mi entrepierna. Reaccioné al instante e instintivamente intenté cubrirlo con las sábanas. No supe si fue por lo intenso de la escena, o por alguna razón del destino, pero comencé a temblar, aunque no tenía frío.
Pasó el tiempo y me encontraba más relajado, incluso pude sonreír cada vez que me lo pedía. Jamás me moví de aquella posición en la que me encontraba. Desde que comenzó a hacer el cuadro en el que plasmaría para siempre mi figura desnuda, no me moví de aquél colchón cubierto por sábanas rojas.
Mientras observo el cuadro que se encuentra frente a mí, pienso en la magia que lo envuelve. Pienso en ese toque de lujuria que tiene cada pincelada.
El joven de la pintura está excitado, todo su cuerpo lo demuestra: su rostro, sus manos, sus ojos cerrados, su entrepierna. Todo lo comprueba, y eso no puede ser algo más que la viva prueba de que el mismo pintor se encontraba en un estado de excitación indescriptible.
Siempre que lo contemplo, llegan de nuevo todas las emociones que envolvían mi cuerpo —representadas en ese cuadro por las sábanas de la cama—.
Mientras él pasaba los pinceles por el lienzo, mientras los embarraba de pintura y la depositaba en el cósmico lugar al que pertenecía; mientras lo observaba atentamente no pensaba otra cosa que no fuera el tenerlo entre mis brazos. Poseerlo y hacerlo gritar de emoción y locura, en ese lugar, envueltos en pintura y luz. Con la lluvia afuera en la calle y la seguridad de su cama debajo de nosotros.
Entonces deliberadamente desobedecí lo que me pidió: me levanté de la cama y caminé hacia él, tomé su paleta y el pincel de sus manos y lo encaminé de vuelta al lecho donde había estado yo recostado. Lo tumbé sobre el colchón y me coloqué sobre él.
Sus piernas comprendieron lo que deseaba hacer y se dispuso a recibirme de la manera más dócil que podía haberme imaginado. Después de preparar mi propio lienzo, coloqué sus piernas sobre mis hombros y lo penetré con la mirada. Clavé mis ojos en los suyos mientras reprimía un grito o un gemido que nació y murió en su garganta.
La sensación es indescriptible. Me volvía loco, deseaba arrancarle sus ropas, pero estaba desnudo; quería devorarlo a mordidas, pero no podía hacerlo; anhelaba fundir su cuerpo con el suyo, pero éramos dos cuerpos distintos.
Después, cerró sus ojos y acopló sus deseos a los míos. Lo tomé de la cintura y lo elevé al altar de los dioses, lo llevé de la mano al cálido templo de Eros en donde los dos nos haríamos uno solo. Lo tomé fuertemente de la cintura y me aferré a ella. Mientras realizaba los movimientos que habrían de arrancar gritos y gemidos de locura de mi amante, deposité mi nariz en su abdomen, debajo de su ombligo, e inhalé con fuerza.
Al principio caminamos despacio, con movimientos delicados y precisos cuyo propósito era hacer el camino más tranquilo. Sin embargo, una vez que nos encontramos seguros en aquél palacio de amor, cuando ya estábamos cómodos y relajados con sus piernas abrazando mi cadera, nuestros movimientos aumentaron de intensidad.
Sus gemidos envolvieron la habitación en cuestión de segundos y pronto le siguieron los míos. Su piel era una delicia. Acariciar su cuerpo era como acariciar las nubes del cielo. Era una sensación delirante, tenerlo tan cerca; una bendición el compartir mi cuerpo con el suyo y juntar nuestros corazones al momento en que uníamos nuestro espíritu a través de besos interminables y divinos.
Su rostro me lo dijo todo, y me instó a continuar con aquellos movimientos que no cesarían hasta que nuestros cuerpos se rindieran ante el amor y la maravilla de tenernos el uno al otro.
La habitación entonces contenía los aromas de la pintura, el sudor y el semen de dos cuerpos que yacían exhaustos envueltos en las sábanas de la cama. Los dos dormimos profundamente.
A la mañana siguiente, el cuadro estaba terminado cuando desperté.
El hermoso ángel que estaba a mi lado dormía plácidamente. Exhausto. Maravillado.
Aquella mañana me preparé una taza de chocolate, la lluvia en la calle aún continuaba y era una mañana gris, perfecta para permanecer en cama y observar el cuadro que me mostraba mi figura envuelta en un estado de éxtasis interminable.
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