Has pensado....

: : : ―Deberías ver los ojos de Axel ―contesté dándole la espalda mientras caminaba hacia la ventana que (no fue ninguna sorpresa) estaba cubierta por tablas.
«Incluso tú llorarías al ver esos ojos.» : : :

domingo, 29 de mayo de 2011

Amor

A lo largo de nuestra vida, conocemos miles de personas que pasan frente a nosotros y desaparecen a nuestras espaldas. Pero no es sino hasta que llega esa persona, sólo esa persona, y nadie más, que comprendemos el verdadero significado de amor.
Aunque no “comprendemos” el significado de esta palabra, sí lo asignamos a alguien, y eso resulta ser mucho más satisfactorio que definir a un mero conjunto de letras.
Así, entonces, no decimos que amor es algo, sino que afirmamos que amor es alguien, y todo lo que se hace con esa persona es por amor.
¿Qué entendemos por amor?
Podemos responder con otras palabras de esa misma naturaleza: paciencia, tolerancia, felicidad. Pero para saber qué es amor, resulta necesario estar enamorado, lo que nos deja en otro terreno que es el estadio de amor, o el amar a alguien.
Si decimos que amor no es algo, sino que amor es alguien, entonces estar enamorado nos define a nosotros mismos. No puede ser que hablemos de alguien más que de quien experimenta esta sensación vertiginosa.
Compartimos momentos, compartimos experiencias y sensaciones. Compartimos lugares físicos y espacios abstractos con esa persona porque lo queremos, lo necesitamos. El permitir que Alguien entre a nuestras vidas, es más que reconocerlo como nuestro acompañante; es permitirle la entrada a nuestro corazón, a nuestra mente.
Compartimos montones de objetos, y de tiempo. Compartimos elevadores, oficinas, restaurantes, autopistas, camiones, centros comerciales. Compartimos con completos extraños momentos en el banco, risas y tristezas en una sala de cine, compartimos devociones y creencias en las iglesias.
Compartimos con esos desconocidos segundos, minutos, horas.
Pero con esa persona, con ese Amor, compartimos caricias, intimidad, miedos, ilusiones, sueños y anhelos.
¿Por qué nos cuesta trabajo extender nuestra mano a ese desconocido que pasa frente a nosotros y desaparecerá a nuestras espaldas, y sí podemos permitirle la entrada a nuestra cama a otro que, aunque haya empezado como extraño, representa mucho más que todo lo demás?
Es el amor. Es Amor.
Y entonces pregunto: ¿verdaderamente importa quién es Amor?

viernes, 27 de mayo de 2011

¿Por qué? -me preguntó-.


¡Maldita sea! gritó él de una manera inexplicable ¿Por qué demonios siempre estas con él? ¿Por qué rayos tuvo que ser él?
En medio de toda mi confusión, de todas mis preocupaciones, yo conocía las respuestas a esas preguntas, así que tomé aire, respiré tranquilamente, lo vi directo a sus ojos centellantes de rabia y contesté:
Porque él me ama tan deliciosamente…



Un poco de color y dibujos...

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿Qué vemos?














¿Qué vemos en una fotografía?


¿Una mirada?


¿Amigos?


¿Formas?


¿Soledad?


¿Compasión?


¿Determinación?


¿Sueños?


¿Amor?


¿Lujuria?


¿Qué vemos en una fotografía?


Podemos observar tantos aspectos: iluminación, posiciones, gestos, miradas, sentimientos, ilusiones.


¿Qué secretos esconden las figuras eternamente atrapadas en el papel de una fotografía?


¿Qué ven en las fotografías?

Violín

Mi cuerpo comenzó a cubrirse con una finísima capa de sudor. Mis manos, hambrientas de deseo, iban desde sus hombros hasta la parte baja de su espalda, parecía que estaban temerosas de aventurarse a tocar esos dos montículos que eran sus glúteos.

Nuestros labios se reconocieron inmediatamente y debieron sentir un enorme placer al verse completos de nuevo, los míos y los suyos. Su tacto y su fuerza eran precisos; no titubeó, como si supiera exactamente lo que quería y, sobre todo, la manera exacta de conseguirlo.


La habitación estaba oscura, iluminada solamente por unas cuantas luces exteriores, de las de alumbrado público, lo que le daba una característica sumamente agradable y por demás romántica. Sus manos intentaban traspasar mis ropas, lo deseaban con ansia. Querían sentir mi piel y mi calor, y yo anhelaba que lo hiciera. Mientras, los segundos pasaban y se acumulaban en un eterno océano de minutos que pronto llegó a convertirse en un cuarto de hora. Por fin, la espera terminó, o al menos una parte de ella.


Se atrevió a reclamarme con su tacto.


Sus manos recorrieron mi cintura y subieron por mi costado mientras arrancaba a la fuerza besos apasionados y gemidos del más puro placer. De pronto, la habitación pareció aumentar inmediatamente su temperatura. Ahora pequeñas gotas de sudor resbalaban por mi cuello y se perdían o eran consumidas por sus labios, mis manos estaban húmedas al igual que mi entrepierna. El placer comenzaba a convertirse en algo insoportable, una tortura de la más vil naturaleza.


Deseaba gritar en ese momento, quería exigirle que me despojara de esas malditas y molestas ropas, que las lanzara al piso y se deshiciera de su pantalón, que me contemplara con la tranquilidad de una nube pero que me tomara con la ferocidad del viento de alta mar. Quería que me hiciera viajar al mundo de los sentidos y los pensamientos impuros, allá donde no existen reglas y prohibiciones, en donde, si así lo deseo, puedo montar libremente, con mi cuerpo y mi alma desnudas; quería que me llevara de la mano a un reino de placer y de rituales paganos, humanos, mundanos.


Quería que tomara firmemente mi mano y nadáramos contra la corriente en un océano de impulsos sexuales y eróticos. Quería que, con su cuerpo, me proporcionara la más alta sabiduría, la vida eterna y el más lógico de los conocimientos.


Pero realmente la unió de los cuerpos no deja un estado de erudición, sino que atiende a los más primitivos y naturales sentimientos del ser humano que, junto con sus emociones inherentes, forman la mezcla perfecta de amor, lujuria y pasión.


Quería unirme a su cuerpo, quería experimentar el poder de la lanza del cazador que fija su vista sobre la presa, quería ser su presa y su trofeo.


Pero, en lugar de satisfacer esos silenciosos anhelos, me proporcionó otra perspectiva de la maravilla del cuerpo humano. Sobre mis ropas, con caricias y besos, me llevó a descubrir un estanque repleto de pétalos de rosas, como si hubieran deshojado todos los sentimientos y se hubieran esparcido sobre la plácida superficie cristalina.


Todo esto, mientras la incansable música del violín llegaba hasta nuestros oídos, acompañado de nuestro lenguaje de pasión. Todo esto mientras las notas alcanzaban su máximo esplendor en nuestros excitados oídos y encontraban un perfecto lugar para descansar dentro de nuestros alterados corazones.


Toda esta escena, todas estas acciones, mientras el violín tocaba, incansable e inigualable, las melodías más hermosas.




martes, 24 de mayo de 2011

Gustos compartidos

Algo que me encanta de esta relación (que lleva ya más de cuatro años) son los perfectos momentos que tenemos juntos y las diferencias que tenemos en diversos temas.
Aunque en realidad todo lo que me encanta se resume en esos gustos compartidos que tenemos... entre ellos las obras y el trabajo de David Garret.

Dejo aquí un video que particularmente me gustó demasiado, que lo disfruten:



video

Luz de alba

La luz de la manana comenzo a abrirse paso y a dicipar las tinieblas que reinaron las horas anteriores.
Tome fuertemente su mano mientras el poderoso sol salia detras de las heladas aguas del Atlantico y caminaba a traves del cielo.
Fueron unos minutos que me resultan imposibles de describir. Fueron magicos.
Senti su abrazo por mis hombros y espalda, acaricio mi cuerpo para ayudarme a entrar en calor y mientras yo pensaba en lo maravilloso que es este mundo cuando estoy a su lado.
Sujeto con mas fuerza mi mano y volteo a verme. Sus ojos lo dijeron todo.
Incluso las palabras que no se hablaron, sus ojos las pronunciaron a la perfeccion, y entonces lo supe:
Era con el con quien queria observar todos los anocheceres y amaneceres de toda mi vida...

domingo, 22 de mayo de 2011

Dime... ¿Qué esperanza tengo yo?

¿Qué rayo de ilusión puede tranquilizar mis sentidos y saciar mis ansias?

¿Qué esperanza tengo yo?

¿Qué puedo esperar que suceda conmingo, con mi alma, mi cuerpo y mis sueños?

¿Qué esperanza tengo?

¿Qué puedo esperar de esta vida, de estos momentos y de estas noches, si todo lo que deseo es probar tus labios y perderme en la ternura de tus besos?

¿Qué esperanza tengo si mi más grande anhelo es despertar a tu lado cada mañana y pedir hambriento el primer beso de ese día?

Mi unica esperanza, ahora lo comprendo, es que anheles lo mismo que yo... y entonces me preguntaré:

¿Qué esperanza tenemos si nos perderemos irremediablemente en el jardín del amor?

Supongo que estamos condenados, amor mío...

condenados a permanecer juntos durante toda la eternidad,

y hasta el fin de los tiempos, o de nuestros días,

pero, no es una tortura... no, permanecer a tu lado amor mío... es una dulce bendición.

Ik hou van je


Dejad que os tome y me deleite con el latido de vuestro corazón,

dejad, oh hermoso ángel, que me adentre en la profundidad de vuestros ojos,

dadme la oportunidad de enloquecer con la suavidad de vuestras alas,

permitid que llegue hasta vuestra razón, como ningún mortal lo ha hecho antes.


Es mi gran y ardiente deseo envolverme con tu aroma y permanecer a vuestro lado,

os lo ruego, ángel mío, no me envieis lejos de vuestro lado,

ya que de ser así... ni el tormento más sanguinario podrá compararse

con el dolor terrible y certero, que mi corazón sentirá.


Dejad que os tome, angel de amor y deseo,

dejad que os tome, tan sólo una noche y un día,

y entonces podrais tenerme y amarme y tocarme todas las noches de la vida.

sábado, 21 de mayo de 2011

Piedra blanca

¡Oh cuerpo de piedra blanca,
de venas negras y cara lisa!

¡Cuántos insultos y depravaciones hemos hecho,

todo en nombre de nuestro eterno amor! ¡Amor inquebrantable, como la escultura que representa

de forma pagana y natural la atracción inexplicable

de mis ojos hacia tu caminar!

¡Amor inquebrantable, que se deleita con el roce imperceptible

de la luz mortecina sobre tu piel cobriza! ¡Amor inquebrantable que repite en mi interior, mil y mil veces más,

la devastadora realidad de lo prohibido y lo deseado!

¡Cuerpo de piedra blanca, de mármol pulido,
cuerpo del amor inquebrantable,
que se demuestra ante estos ojos mortales,
como una invitación a extender mi mano
y acariciar tu piel, recorrer tu figura,
saborear tus pliegues y arder con tu piel!
A ese cuerpo firme como piedra blanca,
con tono cobrizo,
que sólo exhibió su columna
y que únicamente me permitió contemplar su espalda...
A ese cuerpo de piel cobriza, como estatua de mármol
pero cálida como el ser humano, a ese cuerpo...
a tu cuerpo dedico mis pensamientos.

Reflexiones

¿Qué entendemos por belleza?


¿Qué es algo verdaderamente bello?


Estas interrogantes, y muchas otras de su misma naturaleza y tesitura, giran dentro de la mente del hombre como sólo algunos de los principales y más importantes cuestionamientos a los que debe dar respuesta.


La Real Academia Española (RAE), define la palabra como aquella “propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas”. Y en el campo de las artes, nos dice que es: “La que se produce de modo cabal y conforme a los principios estéticos, por imitación de la naturaleza o por intuición del espíritu.”


A pesar de lo anterior, cada ser humano puede definir lo que a su percepción es belleza y puede encontrar decenas y centenas de ejemplos en los que fundar su definición le resultará sumamente sencillo.


Dentro de las propias cavilaciones y reflexiones que se generan en torno a este tema, a mi parecer, la belleza ―y me arriesgo en este momento a sonar como un completo idealista que afirma, testarudamente, que esta cualidad sensorial sólo (y recalco el sólo) se encuentra en el interior de las personas; lo que me resulta no solamente incorrecto sino que por demás obstinado ya que hay personas que, de ser éste el caso, no poseerían belleza alguna― podemos encontrarla en diversos lugares, objetos, personas y situaciones de la vida cotidiana.


Hace ya más de 300 años, los antiguos griegos se enfocaron en entender qué es la belleza y dónde podían encontrarla. Tan es así que (naturalmente con una perspectiva actual) podemos interpretar sus obras y pensamientos filosóficos, además de los eventos culturales y deportivos, y encontrar un claro y rotundo ejemplo a la importancia que representaba la belleza del hombre (entendido como cualquier ser humano).


Esto me deja una nueva interrogante: ¿Cambiaron nuestros “parámetros” de belleza? ¿La vara con la que medimos la magnitud de la belleza de una persona, o de alguna escena o de una sensación; ha cambiado en un período de 300 años?


A lo que me refiero en este aspecto, es que la necesidad de la conciencia humana (impulsado a su vez por una conciencia colectiva) de demostrar un físico visible y sensorialmente admirable, continúa presente y vigente hasta nuestros días, después de años y años de historia universal, después de guerras, de invasiones, caídas y nacimientos de imperios; después de todo un deambular de la raza humana, tal pareciera que se siguen aún los mismos ideales y paradigmas de la estética física. Pero eso no es belleza, ¿o sí?


Ahora bien, una pregunta aún más interesante sería la siguiente: ¿Continuamos con esos mismos ideales y parámetros de perfección física, o regresamos y retomamos los pensamientos de las culturas antiguas que nos presentaban a la belleza representada, en principio, por el cuerpo y, después, por los conceptos de inteligencia, entendimiento, coherencia y fortaleza de espíritu.


¿Se ha presentado algún cambio trascendental en los términos bello y hermoso, o sólo los hemos adecuado a nuestro tiempo y entendimiento? ¿Hemos regresado a aquellos años en que se presentaban abiertamente las atribuciones anatómicas en plazas públicas y gimnasios, o es que verdaderamente nunca dejamos de seguirlos y desearlos, aunque sea sólo bajo el cobijo de la caprichosa idea del secreto?


¿Encontramos verdaderamente mucha diferencia, en aquellos días y los que actualmente vivimos?


Todos buscamos la belleza. Todos anhelamos encontrarla y conservarla.


Ya sea a través de alguna otra persona, en una pintura, en alguna figura o en nosotros mismos. Todos deseamos tenerla pues esto implica una sensación de tranquilidad y armonía en nuestro medio ambiente.


En estos entornos, cada vez más caóticos, siguen surgiendo muestras genuinas de una magnífica belleza y nos aferramos a cerrar nuestros sentidos y así las dejamos pasar de lado. Aún en estos días, a pesar de todas las circunstancias que suceden en el mundo y en los millones y millones de mundos que formamos cada hombre, mujer, niño, anciano; hijos y padres, hermanos y amantes; aún en esos millones de universos la belleza surge con facilidad ante nuestros ojos.


Sólo debemos desear percibirla, tal y cual se nos presenta.


¿Qué entendemos por belleza?

lunes, 16 de mayo de 2011

Cáliz blanco

Debo comprender que todo tiene un sentido en esta vida. Debo aprender que las oportunidades llegan, si las buscas, en cualquier momento y de la forma más inesperada.


Sin embargo, pienso y reflexiono en este momento, me encuentro profundamente identificado con un objeto inanimado ―e incluso inexistente en el mundo físico― que tengo justo frente a mis ojos: esta hoja blanca.


Mientras presiono las teclas que forman palabras virtuales, abstracciones de mis sentimientos y mi realidad, no puedo evitar sentirme relacionado por medio del simbolismo y de la comparación, con la hoja blanca que sirve de marco para estas líneas. Pienso que representa mi estado actual de pensamientos, reflexiones y sentimientos en torno a un objetivo en concreto; todo en torno a una ilusión que ―al menos por el momento― parece estar cada vez más alejada de volverse una realidad.


Lo blanco del papel, pienso tristemente, representa el vacío de ese recipiente supra-personal al que acudo cuando deseo comenzar un nuevo relato. la vasija donde se encuentra el poder oscuro y místico de la inspiración, de pronto llega a niveles críticos en los que es necesario comenzar a llenarla de inmediato. No hay tiempo que perder, y justamente siento que he perdido mucho de ese tiempo.


Ha sido mi sueño y anhelo, de los más profundos que tengo, llegar a convertirme en un novelista de prestigio y con una trayectoria que ―sin deseos de que sea reconocida― me deje satisfecho. Probablemente no lograré la fama internacional (lo cual, debo afirmar, me tiene verdaderamente sin problema y sin preocupaciones, puesto que considero que en muchas ocasiones ese amplio reconocimiento y ese prestigio “profesional” es más fácilmente medible en cantidades de libros vendidos y en lo que esto se traduce monetariamente; aún por encima de la calidad de la escritura y la profundidad de las ideas que se expresan en los libros. Encontramos en bastantes ocasiones, novelas que parecen haber sido creadas de manera automática y por demás descuidada, pero que representan íconos de las sociedades que las crearon y que presentan paradigmas comunitarios que hacen que nos preguntemos: ¿Cómo demonios llegó el libro “X” a estar en tantas librerías y centros literarios por todo el mundo, si su contenido definitivamente deja mucho que desear?), o la tan codiciada riqueza producto de las ventas de los ejemplares literarios. Lo que en verdad anhelo es ver mi obra publicada, en alguna estantería de una librería, en donde los jóvenes, adultos y viejos, puedan observar e incluso identificarse con mis personajes. Que se deleiten con mis paisajes, con aquél océano verde que encontré detrás de unas montañas nevadas, que se alegren por las emociones de mis personajes y que los acompañen incluso en los más bajos desatinos de la vida.


Ese ha sido siempre mi ilusión, al menos una de ellas, y sin embargo considero que en lugar de dirigirme en la dirección correcta (y empleo este distintivo en la palabra correcta, debido a que cabe en este momento preguntarnos ¿cuál es la dirección correcta hacia donde quiero llegar?) me encamino completamente hacia el otro lado sin miedo a dónde pueda dejarme y ―aparentemente― sin deseos de detenerme.


He plasmado experiencias, he usado vivencias en los relatos, que felizmente dono a mis personajes. Eso es lo que un escritor hace. Selecciona un personaje, crea un escenario físico y en su afán de armar la escena “perfecta”, a través de sus propios ojos y experiencias, lo hace llorar, reír, sufrir o amar sin medida. A través de las palabras de un escritor, las propias experiencias de la vida, encuentran cabida dentro de la existencia de un personaje que no llegará a ser más real que el lector desee que lo sea.


“Reflejo de emociones”. Definitivamente.


Los escritores plasmamos nuestras vivencias, nuestros personajes las hacen suyas y sonreímos cuando ellos cargan con ese peso y no nosotros. Gozosamente se sacrifican en nuestro nombre para sangrar y llorar por nosotros, y comparten alegremente las alegrías con sus creadores.


Estas hojas en blanco, representaciones abstractas de una realidad actual y triste, se asemejan a ese cáliz en el que encuentro la inspiración. Este espacio en blanco representa mi estado actual de inspiración… lo que me deja la sensación de caminar cada vez más lejos de ese horizonte eternamente buscado.

sábado, 14 de mayo de 2011

Presencia musical

Esta tarde, mientras me alisto para salir a las calles de la ciudad, comencé a escuchar una canción sumamente conocida de la cantante colombiana Shakira: "Underneath Your Clothes".
Mientras la escuchaba, una parte de su letra llamó mi atención:


Underneath Your Clothes

There´s an endless story

There´s the man I chose

There´s my territory [...]


Debo afirmar que me gustó bastante esa frase, y fue cuando comencé a verdaderamente escuchar la canción (aunque ya lo había hecho años atrás), y no pude decidirme por una frase o un conjunto de ellas, así que dejo aquí la letra completa.

Saludos.


You're a song
Written by the hands of god
Don't get me wrong cause
This might sound to you a bit odd
But you own the place
Where all my thoughts go hiding
And right under your clothes
Is where I find them
Underneath Your Clothes
There's an endless story
There's the man I chose
There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl honey

Because of you
I forgot the smart ways to lie
Because of you
I'm running out of reasons to cry
When the friends are gone
When the party's over
We will still belong to each other

Underneath Your Clothes
There's an endless story
There's the man I chose
There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl honey

I love you more than all that's on the planet
Movin' talkin' walkin' breathing
You know it's true
Oh baby it's so funny
You almost don't believe it
As every voice is hanging from the silence
Lamps are hanging from the celing
Like a lady to her good manners
I'm tied up to this feeling

Underneath Your Clothes
There's an endless story
There's the man I chose
There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl honey

jueves, 12 de mayo de 2011




Es tiempo de soñar.



Llegó la hora de la paz.


Ese momento del sumamente acelerado, caótico, problemático e intolerante día, en el que me encuentro por fin tranquilo y relajado, descansando sobre la cama de mi habitación. Cuando estoy envuelto por las frescas sábanas azules o las gruesas cobijas de invierno, mientras del otro lado de mi ventana cae una deliciosa lluvia de una noche veraniega, o alguna tormenta de nieve en los crudos inviernos, o cuando las estrellas y la luna iluminan el patio trasero.


Llegó la hora y cierro los ojos.


Es tiempo de soñar, pienso en silencio mientras permito que mi cuerpo elimine todo el venenoso cansancio, a través de cada poro de mi piel, y recupere su fuerza agotada, pero jamás perdida.


El momento ya está aquí, y es cuando decididamente me apoyo sobre mi almohada y recuerdo las cosas que hice durante este día. Las manos que estreché, los abrazos que di y sobre todo recuerdo todos tus besos que tan alegremente recibí.


Soñaré, en este momento, con tus manos. Con tus labios. Con tus ojos. Con tu sonrisa. Soñaré con la delicadeza tan superior con la que hicimos el amor, soñaré con la felicidad que me provoca estar a tu lado, ambos desnudos mientras nos recuperamos de la devastadora sensación orgásmica que invadió nuestros cuerpos.


Soñaré con tus palabras, con tus gemidos y mis expresiones de deseo inagotable. Soñaré con tus movimientos y con la delicia física del placer, impulsada por cada latido de mi corazón. Soñaré en cómo sostuviste mi mano mientras me acompañabas hacia la puerta de tu casa, soñaré en ese último abrazo del día, y en tu mirada penetrante.



Es tiempo de soñar… y hoy, soñaré contigo.

lunes, 9 de mayo de 2011

Esta cama no es mía





Esta cama no es mía.


No es el lugar donde mi cuerpo descansa y mi mente se libera,


Sin ti a mi lado, este lugar me resulta completamente ajeno.


Todas las noches, mientras lucho por alcanzar un utópico y por demás lejano sueño placentero, siento que soy un usurpador. Nada más que un simple impostor que se conforma con pretender estar a tu lado. Pero eso no es suficiente, para mí no lo es.


Esta cama no es mía, no es ese lugar de reposo ni ese templo que ha observado milagros de amor.


Sin ti a mi lado… este lugar me resulta como un témpano de hielo que quema la piel por lo frío de su superficie.


Todas las noches, a la misma hora, cierro mis ojos con la doceava campanada del reloj y pienso: esta cama no es mía.

sábado, 7 de mayo de 2011

Bell Soto

Para todos aquellos amantes de la fotografía, el erotismo, el desnudo y la figura masculina, les recomiendo ampliamente la revista electrónica Burbujas de deseo (www.burbujasdedeseo.com), que abarca esos temas y muchos más.


En esta ocasión, les expongo cuatro videos que en lo personal me agradaron bastante. Son del fotografo Bell Soto, y los encontré precisamente en la página. Mis felicitaciones a todos aquellos fotógrafos adentrados en ese sutil arte yque logran captar la belleza con tan sólo un rayo de luz o una pose. El entrar en estos asuntos me hace confirmar mi disposición por convertirme en un novato de la fotografía.


Espero que sean de su agrado.



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Venid



Venid, os espero con ansia...


No dejais que se prolongue mi sufrimiento,

en espera de vuestra llegada...



Os lo imploro, Señor mío, no dejaís que mi cuerpo muera de frío,

solitario y marchito, a mitad del vacío de estos aposentos.



Venid, os espero con ansia.

Deidades

¿Cuáles son los verdaderos dioses?


¡¿A qué ser supremo debo dirigir mi devoción?! ¿A quién voy a alimentar con mis oraciones y mi culto?


Solía ser devoto, solía confiar en una figura omnipresente y omnipotente. Acostumbraba llevar a cabo los rituales que su religión exigía, intentaba realizarlos al pie de la letra.


De alguna manera, la conciencia humana fue ganando terreno conquistado por el dogma religioso. Mi propia naturaleza, mi condición de hombre, recobró aquellos terrenos de la lógica y la razón que hacía muchos años la religión expropió sin miramientos.


No afirmo que seremos mejores personas si dejamos de lado las religiones. Las religiones en nuestro mundo tienen gran peso, cuales quiera que estas sean, así que no podemos olvidarlas, ignorarlas ni dejarlas de lado. Pero yo me pregunto, como un ser humano más y con una capacidad de razonamiento: ¿Cuál, de todas las que existen, proclaman y alaban al verdadero dios? ¿Cuál de todas?


Temo que no podré dar una verdadera respuesta, o tal vez alguna verdaderamente convincente, puesto que hablamos de creaciones humanas, con trasfondos divinos. Al principio de los tiempos fue la fuerza de la naturaleza lo que mantenía a raya a los humanos. Temerosos. Después, llegaron los dioses del desierto que otorgaban una buena siembra, una mejor cosecha, una buena vida y una inevitable muerte.


Después de ellos, llegaron los dioses de la sabiduría, la guerra y el amor en la cultura griega, que a fin de cuentas fueron absorbidos por sus rivales romanos y adecuados con nombres que posteriormente utilizó la ciencia espacial.


Pasamos entonces al momento del monoteísmo. La unificación de todos ―y de todo lo que pasaba― en una sola persona, en una figura. En un solo pilar. Aunque, irónicamente, con la entrada del pensamiento monoteísta, el hombre continuó con la creencia de varias divinidades en todo el mundo.



Así, ciertamente: “Cada quien caracteriza a ‘su’ dios a imagen y semejanza de su propio fanatismo. ¿Cuál dios ―se preguntaba Fabián― de entre todos los dioses que anuncian los predicadores, los curas y los iluminados, es el Dios Verdadero? Desde hace mucho tiempo, sin percatarnos, hemos retornado al politeísmo”. (Extracto de Obra Negra de Alfredo Espinosa, de la editorial Solar).



Sin embargo, entiendo que todos debemos tomar y adoptar alguna corriente… así que en este momento retomo la doctrina ya por muchos olvidada pero que es base de todas las religiones actuales: el amor.


Elevo mis oraciones a al Eros, dedico mi culto a su nombre y mis acciones a su recuerdo. El contacto con nuestra persona y con la persona a la que amamos forma y materializa la más fuerte religiones de todas. Aquella que reinará por encima de todos los demás inventos banales de la conciencia humana. Pues el amor va más allá de un simple deseo. La magia que envuelve resulta inexplicable, un milagro dirían los cristianos, y sin embargo la tenemos todos los días, a nuestro alrededor.

Aiden



En su dairio, Aiden nos habla hoy del reencuentro.


El reencuentro con el pasado, con las experiencias de aquellos años que quedaron atrás. Su experiencia tiene lugar en algún café de la Ciudad de México donde piensa y se rencuentra con sus sentimientos.



Aparecen dos personajes en su anécdota. Dos personajes que resultarán de vital trascendencia en la vida de Aiden. Dos personajes que lo harán incrementar su repertorio de experiencias humanas y que lo acercarán un poco más a la Utopía con la que siempre ha soñado: la eterna felicidad.



Espero que les agrade.



Xander VanGuard.

lunes, 2 de mayo de 2011

Nueva publicacion en el diario de Aiden...

El terrible sentimiento de equivocarse otra vez, con lo mismo.
Esa sensacion de aceptar de nuevo lo inaceptable, lo danino...

domingo, 1 de mayo de 2011

Pienso:

Cual es el motivo de este sentimiento?
Cual es la razon de las gotas de dolor que brotan de mi corazon, para bajar por mis mejillas como lagrimas de sangre?
A que se debe, maldita sea, mi intrtanquilidad esta noche? Despues de semejante dia... Y tu inmejorable compania?
Tal ves a eso se debe... No estas a mi lado.

Lloro tu ausencia y anhelo tu regreso.
Me duele el vacio en mi cama y ese insoportabe vacio a mi lado, donde justo ayer llenabas con los latidos de tu corazon.
La magia de tu tacto dejo indefenso mi cuerpo que ahora libra una mortal batalla contra este frio invernal.
Dejo vulnerable y abierto el camino a mi fortaleza, haciendo imposible mi defensa a esos ataques inhumanos.
Una tortura, no puede ser nada mas que eso: una vil y cruel tortura.
Estar sin ti, deseando estar a tu lado; despedirme de tus labios, anhelando tenerlos conmigo esta noche. No deseo tu pasion, te lo digo, lo que anhelo mas que eso es tu compania y tu conversacion. Me siento solo, desubicado, perdido, extraviado... A donde pertenezco?

A tus brazos?
A tus labios?
A tu cuerpo, o quizas a tu alma?
A todo eso y mucho mas... Pertenezco a tu mundo y tu al mio!
O quizas no pertenecemos a estos "mundos" que nos rodean sino que debemos crear NUESTROS propios mundos...
Nuestros propios universos.
No pertenecemos a los mundos de la gente... Nos pertenecemos el uno al otro... Tu a mi, y yo a ti.
Nos pertenecemos, el uno al otro, y nada mas.

Mis lagrimas mojan la almohada, me duele el corazon y mi alma esta exhausta. Quiere descanzar!
Maldita sea, quiere descanzar! Pero no puede hacerlo porque tus brazos no estan aqui. Tus abrazos no la confortan en estos momentos y la calidez de tu aliento no la tranquiliza.

Pero, a pesar de todo, aqui sigo... Solo, en mi habitacion, anhelando tu llegada prometida. Aqui sigo... Esperando tu beso de las buenas noches.
Aqui sigo... Seco mis lagrimas y pienso: aqui sigo, amandote incondicionalmente.