Has pensado....

: : : ―Deberías ver los ojos de Axel ―contesté dándole la espalda mientras caminaba hacia la ventana que (no fue ninguna sorpresa) estaba cubierta por tablas.
«Incluso tú llorarías al ver esos ojos.» : : :

jueves, 24 de mayo de 2012

Reflexión

En estos días, cuando los problemas sociales parecen asentuarase y llegar al extremo; en días en los que las noticias nos dejan pasmados y temerosos del mañana; en días en los que tememos caminar libremente, debemos quitarnos la banda de los ojos y ver la realidad.

Determinemos qué necesitamos como sociedad y cómo podemos conseguirlo.
Particularmente deseo una sociedad de paz, que se alcance a través de la justicia. Anhelo un verdadero estado de Derecho que nos permita ejercitar el bien más importante (después de la vida) del ser humano: la libertad.

¿Y cómo podemos conseguirlo? De una manera sumamente sencilla -que incluso ya conocemos pero que, de manera muy frecuente, olvidamos-, aunque resulta un tanto dificil aplicarla; solamente lograremos estos anhelos si reflexionamos en cuanto a nuestros propios actos, asumimos sus consecuencias y aceptamos nuestra responsabilidad.

Seamos verdaderos ciudadanos, congruentes con lo que pensamos y hacemos, para entonces exigir cambios efectivos a nuestras autoridades.
Olvidemos el soborno, dejemos de lado el "no me interesa" y el "no pasa nada" y avancemos hacia un mañana en donde enseñemos a nuestros hijos el valor de la amistad, de la cordialidad y del respeto.

Ese, creo yo, es el único medio con el que contamos para alcanzar la tranquilidad que tanto deseamos: el respeto.
Respeto a las opiniones y a los gustos. A las preferencias y a los sueños, a las creencias y a los pensamientos.
Respeto a las diferencias.

Vamos a quitarnos la banda de los ojos que nos permite observar directamente a los ojos de otra persona.
Basta de discursos vacíos e insignificantes que no cambian la realidad.
Y antes de exigir un cambio... Preguntemonos, con deseos de responder, ¿qué queremos?

::::::::::::

La belleza de la vida la encuentras en la misma vida

No hay comentarios: